50€
Para acceder debes aceptar las siguientes condiciones:
Con 25 años, Valentina ha aprendido a navegar las corrientes del deseo con la misma maestría con que los barcos surcan las aguas de Maspalomas. Esta colombiana es una criatura de la playa y la noche, una sirena que atrae a los navegantes a su paraíso particular en San Agustín. Su piel sabe a sal y a promesa, sus labios murmuran el lenguaje secreto del placer y sus caderas se mueven con el ritmo ancestral de la selva y el océano. Entregarse a Valentina es permitirse un naufragio voluntario en una isla de éxtasis donde el tiempo se detiene y solo existe el latido de vuestros cuerpos fusionados bajo las estrellas de Canarias.